miércoles, 17 de julio de 2013

Play on.

Me metí en mis desgastados vaqueros, me enfundé una camiseta anchona y agarré fuerte el bolso. Me até los zapatos y, con un tirón, cerré la puerta apresuradamente.

De esta guisa me dispuse a buscar un buen lugar para sentarme. 

Encendí mi iPod.

System of a down. Esa sería mi banda sonora de la tarde. Busqué mis cascos entre las pertenencias del bolso. 
Cuidadosamente elegí el "right" y "left" y, agarrando uno con cada mano, me los coloqué a la vez en las orejas.



Me encantaba ese momento, en el que mi música me inundaba y el mundo se apagaba. 

Llevaba el volumen a tope y no escuchaba absolutamente nada fuera de mis auriculares. 
Un placer especial me recorría el cuerpo. Me encantaba.

Eché a andar tranquila, al ritmo de "Lost in Hollywood". Por mi mente vagaban viejos recuerdos...
Un torbellino de pensamientos, de angustia y dudas me recorrían por dentro. 
Me rondaban historias, antiguos deseos,... 

Buenos recuerdos, en realidad.

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